Cartas vol. 3

Me condenaste para siempre.
En el momento en el que nos besamos supe que sólo te podría besar así a ti. No me arrepiento de haberlo vivido sólo una vez, tal vez me arrepiento de haber aprovechado la oportunidad de drogarme una sola vez con heroína, por decirlo en sentido figurado.
Tendré que buscar nuestro beso muchas veces y decepcionarme el doble de veces. Siempre teniéndote en mi mente. Tu acercándote a mí. Tu sonriéndome. Tu boca contra la mía. Tu saliva caliente.
Puede que mi corazón te vaya expulsando de él con cada latido. Pero nadarás por mis venas. Siempre estás presente en mi de alguna u otra manera.
Tal vez exagero con la idea de ese beso, puede que no haya sido tan perfecto. A lo mejor lo sentí tan bien porque estaba borracha, pero no creo. Si hubiera sido por borracha me emborracharía todas las noches y besaría a quien sea.
Por lo tanto estaré buscando tus labios en otro cabrón. Sólo Dios sabe por cuanto tiempo los buscaré.
Estoy maldita.

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