No sé

Volviendo a las experiencias de mi servicio social, un día que estaba en el salón con Cecilia y María sucedió algo curioso.

Me mintieron diciéndome que no tenían tarea. Yo les seguí la corriente por que estábamos jugando en paz al ahorcado. Ellas ponían los nombres de los niños que les gustaban y yo trataba de adivinar, de vez en cuando las molestaba un poco y sólo se sonrojaban.

-Maestra ¿Usted tiene novio?- Me preguntó María, que claramente estaba en su nube.

-No...- Le contesté.

-¿No?¡Pero ya está grande!- Dijo Cecilia.

-No estoy tan vieja.- Les dije en un tono burlón.

-Bueno ¿Cuántos niños le han gustado?- Me volvió a cuestionar María. Pensé bien y dije la verdad.

-Sólo uno.- Le dije.

-¿Uno?- Preguntaron al unísono.

-Sí ¿Qué tiene?- Les pregunté, algo preocupada por su reacción.

-¿Y no ha tenido novio?- Preguntó Cecilia.

-Ya les dije que no.- Le dije y reí un poco.

-¿Pues qué tiene, o qué, maestra?- Volvió a preguntar.

-No sé...- En ese momento, no sabía.

Comentarios

  1. Un texto verdaderamente espontáneo y, por lo tanto, hermoso. Cabe decirse que está lleno del idealismo sofisticado de los clichés y algunos aspectos culturales insólitos. Muy bueno.

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